Guía Gilmore de Connecticut
Haciendo turismo en busca de Stars Hollow
Gilmore Girls, la fantástica serie de Amy Sherman-Palladino, acaba de cumplir 25 años. Gracias a los milagros del streaming y al innegable hecho de que es una serie extraordinaria (y mucho menos inocente de lo que parece, como explicaba por aquí), parece haber ganado en popularidad en tiempos recientes, hasta el punto de que recibo preguntas de vez en cuando sobre ella.
La serie está muy asociada a Connecticut. Stars Hollow, el pueblo en el que transcurre la historia, es ficticio, pero el estilo, tono y atmósfera no lo son del todo. Así que, si me permitís empezar el año con algo un poco más ligero, hoy escribiré una guía para visitar el Connecticut de Gilmore Girls para fans de la serie, y aquellos que quieran ver, aunque sea de refilón, una cierta América de pueblos y ciudades pequeños, a menudo idealizada, pero llena de encanto.
La buena noticia para el viajero es que Connecticut está al lado de Nueva York, así que si estáis pasando unos días en la ciudad, es perfectamente posible escaparse un día o dos y ver un lado de Estados Unidos completamente distinto. La mala es que, como es habitual en TV, casi todos los episodios de la serie fueron filmados en Burbank, California, en un plató permanente en los estudios de la Warner (“Any Street USA”). Así que en Connecticut no podréis visitar exactamente Stars Hollow, sólo los pueblos y pequeñas ciudades que son su inspiración.
Dividiré la guía en tres partes. La primera, para los modestamente obsesivos, es una escapada de un día desde Nueva York, sin coche. La segunda, para los más entusiastas, incluye unas cuantas visitas más, pero que exigen algo más de tiempo. La tercera es para aquellos que quieran aventurarse más allá; exige alquilar un coche, aunque no requiere conducir demasiado. Connecticut es un estado pequeñito y puedes cruzártelo casi entero en un par de horas.
Opción A: una escapada a Connecticut
La opción más sencilla y accesible consiste en seguir los pasos de Rory Gilmore y acercarse hasta New Haven, a 120 kilómetros de Nueva York, donde está la universidad de Yale. Hay trenes desde Grand Central (la estación es realmente tan bonita como dicen) cada media hora durante casi todo el día; el trayecto dura sobre las dos horas (no es precisamente alta velocidad).
La estación está a 15 minutos a pie del centro; hay autobuses lanzadera gratuitos también frente a la estación. New Haven tiene casi 140.000 habitantes (en un área metropolitana de casi 600.000), así que no es un pueblecito estilo Stars Hollow, pero tiene muchos rincones que valen la pena visitar.
El Green: la gran plaza pública en el centro de la ciudad, con tres iglesias. Es uno de los parques públicos más antiguos del país (1638), y el modelo de esencialmente todos los pueblos y ciudades de Nueva Inglaterra.
La universidad de Yale: la universidad de Rory Gilmore (y de su abuelo), un extenso complejo de edificios coloniales y neogóticos que se extienden desde el Green a media ciudad. Hay muchas cosas interesantes en el campus, desde una biblioteca del tamaño (y aspecto) de una catedral (Stirling) a dos museos de arte gratuitos con colecciones tremendas (la Yale Art Gallery tiene cuadros de Rubens, Van Gogh, Miró, Degas, Hopper…), un museo de historia natural fabuloso (Peabody), y una biblioteca de libros incunables extraordinaria. Más que entrar en todos los museos, pasear por el campus, un ejemplo clásico de universidad de élite de Nueva Inglaterra, vale la pena por sí solo.
Hillhouse Avenue: la calle de la burguesía industrial de la ciudad a finales del siglo XIX, con mansiones preciosas. Ahora son todas propiedad de Yale.
East Rock, State Street: al norte del campus, un barrio residencial (relativamente) denso que tiene el aspecto y ambiente de la Nueva Inglaterra clásica. Un paseo hasta el parque de East Rock, enorme y precioso en otoño, vale la pena. La vista desde la cima es un encanto. State Street es la clase de calle con tiendas, diners y cierta vidilla que esperas (y no encuentras a menudo) en Nueva Inglaterra.
Wooster Square: otro barrio cerca del centro, al este del campus. La plaza es preciosa, especialmente en primavera. Wooster Street tiene dos de las pizzerías más célebres de Estados Unidos, Pepe’s y Sally’s1.
New Haven se puede visitar, con cierta calma y sin muchos museos, en un día, así que es una escapada decente desde Nueva York, y totalmente distinta a la ciudad de los rascacielos. Hay muchos lugares estupendos donde comer, y se puede llegar a casi todo a pie.
Pero si queréis algo más de Gilmore, os animo a que paséis la noche en un hotel a la antigua como The Study y hagáis más visitas.
Opción B: pueblos clásicos
Desde New Haven, podéis coger otra línea con trenes hacia el este de la ciudad, Shoreline East, y acercaros a varios pueblos absolutamente encantadores en los alrededores.
Branford: la primera parada de la línea, a 10 minutos de New Haven. El Green es un poco menos pintoresco que el de la serie, pero todo el centro es bucólico y entrañable.
Guilford: apenas 20 minutos en tren. La estación de Guilford está cerca del Green del pueblo, con un paseo la mar de agradable. Esta es la clase de lugar que parece sacado directamente de la serie; es ridículamente encantador.
En el Green hay una librería, un par de tiendas de antigüedades, un diner y varios sitios donde comer. Todo el mundo es increíblemente amigable y todo es de un adorable que espanta. Guilford incluso tiene la clase de museo que esperas de Stars Hollow, la Griswold House (una vivienda construida en 1764). Uno de los festivales anuales para superfans de la serie se celebra aquí; me encontré a Kelly Bishop no hace demasiado.
New London: al final de la línea, a una hora de New Haven. Es una pequeña ciudad, menos bucólica y más pobre, situada en un amplio estuario. De ella salen ferries a varias islas en Long Island Sound que valen una visita (Block Island, sobre todo). Al lado de la estación hay una tienda de cómics y juegos estupenda, y una de las mejores tiendas de discos de segunda mano que conozco. No hay mucho que visitar fuera de las 3-4 calles del centro, pero tiene su encanto.
Los horarios de Shoreline East son bastante caóticos, así que visitar todo puede exigir cierta creatividad, pero son sitios que valen la pena. Como alternativa, también se puede coger el tren hacia el norte desde New Haven hasta Hartford (45 minutos, en otra línea distinta), la capital del estado, y donde viven los padres de Lorelai. La ciudad tiene sus virtudes, pero no es demasiado Gilmore Girls; es más urbana (y pobre) que New Haven, y menos pintoresca.
La cuestión, por supuesto, es que aunque estos municipios tienen algo de Gilmore, son pueblos costeros; Stars Hollow está en el interior. Así que, si queremos ver pueblecitos realmente como los de la serie, nos tocará alquilar un coche.
Opción C: Connecticut bucólica y rural
Stars Hollow está, por geografía e inspiración, en el condado de Litchfield, al noroeste del estado. Es muy rural, montañoso y sin apenas transporte público. Es también increíblemente rico; mucha gente con dinero de Nueva York tiene segundas residencias por ahí. Desde New Haven está a 1 h 30 min en coche, aproximadamente; depende de la ruta (recomiendo ir por Derby, por la 34), es un paseo francamente bonito.
Hay múltiples pueblecitos dignos de visitarse, todos ellos relativamente cerca unos de otros:
Washington es, según Sherman-Palladino, el pueblo donde se le ocurrió la idea de la serie. Es un absoluto encanto, con su diner, librería e incluso el colegio privado hiperelitista en las afueras (Frederick Gunn) del estilo al que fue Rory. Lo nombro primero porque es el más mencionado y es bonito, pero no es el pueblo más visitable. La zona con más vida está en Washington Depot.
Litchfield, que tiene un green precioso y una calle principal magnífica. Es realmente digno de ver, aunque está infestado de gente con dinero de Nueva York.
Kent es probablemente el pueblo más “Stars Hollow” de todos. Está al lado de un río, en un valle precioso, tiene su green, sus tiendas, sus cafés y sus museos raros. Incluso hay un par de parques naturales (Kent Falls, con una cascada muy bonita).
Cornwall, sobre todo West Cornwall, son también pequeñitos y encantadores, igual que Falls Village. Por cierto, West Cornwall tiene un bonito puente cubierto.
New Milford tiene el gazebo de la serie, y es también un espanto de bonito.
Un plan medio decente puede ser alquilar un coche en New Haven, conducir hasta Litchfield y explorar la zona, pasando la noche en un inn (hay muchos) antes de volver a Nueva York y devolver el coche ahí.
Bola extra: Connecticut este
Aunque Litchfield es muy, muy bonito, mis pueblecitos favoritos del estado están en el este, en dirección contraria. Quizás sean menos canónicos que Litchfield, pero son una posible alternativa, sea alquilando un coche en New Haven y haciendo la costa (Guilford, New London) de camino, o alquilando en New London.
Mystic: célebre por la película (Mystic Pizza), es muy bonito, con un puerto precioso.
Essex: un pueblo tan cómicamente bonito que aparece en múltiples películas navideñas de Hallmark, a las orillas del río Connecticut.
East Haddam: también a orillas del río, tiene un teatro delicioso (Goodspeed Opera House) de cierto prestigio, donde montan musicales que a veces acaban en Broadway. Ver una obra vale la pena. Al norte está Moodus, un pueblo con aires y leyendas lovecraftianas; os sonará más como Dunwich.
Gillette Castle es una rareza absoluta: el enorme caserón de un actor famoso a principios de siglo XX por interpretar a Sherlock Holmes, hoy olvidado, un castillo-acertijo-locura en un risco sobre el río, con pasajes secretos, un ferrocarril privado, y toda clase de extravagancias.
Hay un par de ciudades pequeñas que son buenas candidatas para ser Arkham, aunque Lovecraft la situara en Massachusetts; Willimantic y Middletown. Ambas tienen sus pequeñas universidades en el centro, su río y su calle. Middletown es más bonita y pintoresca; Willimantic tiene más carácter.
La semana que viene, volvemos a Trump, autoritarismos y locuras variadas. Por ahora, toca viajar por Connecticut y sus ficciones pasadas.
La mejor pizzeria, sin embargo, es Modern, en State Street.





