Autoritarismo caótico
Pelearse con todo y con todos como estrategia de gobierno
El domingo por la tarde la Reserva Federal publicó un video muy inusual en redes sociales. Jerome Powell, el presidente del banco central de Estados Unidos, leía un comunicado denunciando que el departamento de justicia de la administración Trump había lanzado una investigación criminal contra él. Los fiscales están intentando desentrañar si había mentido sobre la escala y presupuestos de una renovación de sus oficinas, en un edificio histórico de Washington, que como sucede a menudo por aquí, se habían pasado de plazos y presupuesto.
Powell, en el video, era mucho más claro y directo que otros líderes e instituciones atacadas por “investigaciones” del departamento de justicia de Trump. La Casa Blanca estaba tomando represalias contra él porque la Reserva Federal no había bajado los tipos de interés como le había exigido el presidente. Las pesquisas eran un montaje, un ejemplo de causa política abierta buscando algo, lo que sea, con lo que intimidarles y poner en peligro la independencia del banco central.
Defendiendo al banco central
Como comenté no hace mucho, la Reserva Federal es una institución delicada, incluso para políticos convencidos de que el presidente debe tener un poder omnímodo sobre toda la administración.
Dicho en pocas palabras, darle a los políticos el control directo sobre política monetaria suele ser una idea espantosa. Es la clase de herramienta que, en manos de un presidente torpe, irresponsable, o corrupto (léase: Trump) puede crear montañas de inflación, destruir el sistema financiero, el prestigio y estabilidad del dólar, su papel como moneda de reserva, o algo peor. Incluso el Supremo, en su alocada carrera por permitir que Trump pueda desmantelar cualquier regulador independiente creado en las últimas ocho décadas, está haciendo contorsiones extrañísimas para excluir a la Reserva Federal como candidato a demolición presidencial.
Esto explica que, de forma bastante excepcional, la “investigación” contra Powell haya sido objeto de críticas incluso por parte de legisladores republicanos, algo que no suele suceder estos días, además de básicamente todo el mundo que ha pasado por la Fed o hayan sido consejeros de economía en la Casa Blanca.
Improvisando
La parte curiosa de este asunto es que todo parece apuntar a que la Casa Blanca, por una vez, no tenía intención de investigar a Powell. Su mandato, al fin y al cabo, expira de aquí unos meses, y son plenamente conscientes que por mucho que quieran retocar la Fed, tanto Wall Street como muchos republicanos verían cualquier intento decidido por tomar el banco central por las bravas como algo inaceptable.




