Cada mes de diciembre, según se termina el año, me gusta hacer mi particular memento mori echando un vistazo a todas mis predicciones hechas durante los últimos doce meses. Me parece que es un forma excelente1 de, por un lado, recordarme a mí mismo que soy mucho menos listo de lo que creo ser, y por otro, dejar claro a todos mis lectores que en política nadie sabe nada, y menos este humilde escritor.
Así que, siguiendo la tradición del 2020, 2021 y 2022, aquí tenéis la versión 2023 del predictómetro, mi peculiar terapia/expiación de final de año.



